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La Región de Piamonte (noroeste de Italia)
La Región de Piamonte, situada a los pies de los Alpes italianos, acaba de iniciar su promoción turística en España. Piamonte es conocida en todo el mundo por acoger la sede de Fiat y de la Juventus, por la herencia de los Saboya y los poemas de Pavese. También es célebre por sus bellos paisajes, su magnífico patrimonio cultural y artístico y su excelente gastronomía en la que destacan los vinos, las trufas, el chocolate, el arroz... Su capital, Turín, tiene 130 museos, entre ellos el Museo Egipcio, la mayor colección de este arte fuera del país del Nilo y acoge la popular Sábana Santa.
No parece tarea fácil hacer convivir en un solo territorio el esplendor de los Saboya y la fábrica de Fiat, los poemas de Cesare Pavese y la pasión de los 'tifosi' de la Juventus, los mejores vinos y... los mejores chocolates de Italia. Pero ese pequeño milagro se produce cada día en la Región de Piamonte, a los pies de los Alpes italianos. Claro que no es raro hablar de milagros en esta tierra, cuya capital, Turín, acoge la milagrosa sábana que acogió el cuerpo de Cristo tras su muerte en la cruz.

Hace dos años, la región vivía su gran momento al acoger los Juegos Olímpicos de Invierno, cuya sede oficial estuvo en Sestriere, a poco más de una hora de Turín, entre desafiantes montañas de 3.000 a 4.000 metros y punto ideal de partida para explorar todas las actividades de esta zona de los Alpes. Las elegantes cumbres, sus crestas contra cielo y las vertiginosas pendientes son un hermoso espectáculo a contemplar en cualquier época del año, desde cada uno de los rincones del valle, pero es en la cima del Monte Motta donde el escenario de vuelve grandioso. Para complementar el día en la montaña, lo mejor son las visitas culturales y gastronómicas a la región. Visitas a sus iglesias románicas, tiendas de anticuarios o paisajes bucólicos, por ejemplo.

Piamonte sabe ofrecer simultáneamente pasado y futuro, arte y cultura de la alimentación, artesanía e investigación. Es una región con un potente sector productivo que está en continua expansión, pendiente de la innovación y las nuevas tecnologías, y, al mismo tiempo, con una extraordinaria riqueza natural y paisajística, donde los eventos culturales se conjugan con una amplia oferta para disfrutar del tiempo libre.

La región de Piamonte, con más de trescientos millones de años, es lo suficientemente antigua como para narrar una larga historia de guerras, trabajo, tradiciones y cultura; pero también es lo suficientemente joven como para manifestar energía y vitalidad productiva. De hecho, en esta tierra de abundantes recursos humanos y paisajísticos, la gente ha creado y producido con gran habilidad importantes empresas y actividades artesanales. Piamonte siempre se ha considerado la región alpina por excelencia; su propio nombre, 'a los pies del monte', evoca inmediatamente un escenario sugerente en el que sobresalen cimas perennemente cubiertas de nieve y macizos que se encuentran entre los más altos de Europa como el Monte Rosa, mencionado en su día por Leonardo, y el Monviso, el lugar donde nace el río Po.

Paisajes protegidos

Aunque en la región los grandes protagonistas son los Alpes, la más importante cordillera europea, hay numerosos lugares que ofrecen espectaculares paisajes, incluyendo dos Parques Nacionales: el Gran Paradiso, instituido en 1922, y el Val Grande, creado en 1992 y varios Parques Regionales, desde los Apeninos hasta los Alpes Lepontinos, desde Capanne di Marcarolo hasta Alpe Devero, además de una considerable variedad de ambientes, naturaleza y paisajes. Desde el Parco delle Alpi Marittime (Parque de los Alpes Marítmos), reino del granito, hasta el Parco Alte Valli Pesio e Tanaro (Parque Alte Valli Pesio e Tanaro), caracterizado por un extenso sistema calizo. Desde el Parco Orsiera Rocciavré (Parque Orsiera Rocciavré), oasis de naturaleza salvaje cerca de Torino, hasta los Sacromontes, donde la naturaleza se funde con el arte, la arquitectura y la devoción. Todo ello es el escenario perfecto para cualquier deporte.

Bajadas sumamente empinadas en pistas, deportes de agua en velero o en canoa, deportes de aire colgado de un paracaídas, así es la montaña piamontesa, el lugar ideal para relajarse y divertirse. En la temporada de invierno, la zona alpina se transforma en la 'galaxia blanca', un gran sistema dedicado a los amantes de los deportes de nieve, capaz de ofrecerles más de mil kilómetros de pistas y estructuras de vanguardia. Quien practica el esquí nórdico puede programar una travesía para descubrir los valles alpinos, gracias a los numerosos recorridos que comunican los diferentes valles. En la estación veraniega cambian los colores. Despojados del blanco uniforme, los valles se cubren de plantas multicolores con aromas de flores y frutas salvajes que atraen a animales de variadas especies.

Y junto a la montaña, el agua es la reina de Piamonte. En esta región, cruzada por ríos, torrentes y riachuelos, nace el río más largo y emblemático de Italia, el Po. En Val Formazza, el Toce, con un salto de 143 metros, da origen a la segunda catarata más alta de Europa. Y entre sus lagos, el más importante es el Lago Mayor. El Distrito Turístico de los Lagos, que comprende el Lago Maggiore, el Lago D'Orta y el Lago Mergozzo, representa un punto de partida único para descubrir Piamonte y sus vías acuáticas. En el Lago Maggiore se pueden visitar las Isole Borromee y admirar los espléndidos jardines a la italiana de la Isola Bella o de la Isola Madre, o bien respirar la romántica atmósfera de la Isola dei Pescatori.

Pero un viaje a la búsqueda de las vías acuáticas en Piamonte no sería completo sin la visita a un glaciar. En Valsesia, entre los glaciares del Monte Rosa, se ha creado uno de los pocos senderos glaciológicos italianos que permite conocer la historia y la evolución de los glaciares locales, y estudiar las curiosas formaciones originadas por su acción en el curso del tiempo, como las características 'caldaie del Sesia' y las 'marmitte dei giganti'.

Conocidas ya desde la Antigüedad, las numerosas fuentes termales presentes en el territorio piamontés constituyen un verdadero atractivo no sólo por las propiedades curativas del agua, sino también por el contexto natural en que se encuentran. Valles, montañas y colinas para los amantes del excursionismo son el marco ideal para relajarse recuperando la energía y el buen humor. Una estancia en los centros termales es la ocasión perfecta para pasar unas vacaciones de relax y diversión. La amplia oferta termal de Piamonte se extiende por un territorio caracterizado por su tradición, su larga historia y sus innovaciones. Los lugares más concurridos son cuatro: Acqui Terme, en la provincia de Alessandria; Agliano Terme, en la provincia de Asti; Garessio, Lurisia, Valdieri y Vinadio, en la provincia de Cuneo; Bognanco y Crodo, en la provincia de Verbano Cusio Ossola.

Un fecundo pasado

El Piamonte es un territorio con extraordinarios recursos naturales donde el paso de los siglos ha dejado una huella indeleble: un patrimonio arquitectónico y artístico de enorme valor que va desde la época romana hasta el Liberty y por último, el periodo contemporáneo. En toda la región, tanto en las pequeñas ciudades de arte como en las capitales de provincia, se pueden admirar palacios, villas, castillos, fortalezas, residencias reales y edificios sagrados, auténticas joyas de la arquitectura.

Pero los tesoros más valiosos son de la época barroca: desde el circuito de las Residenze Sabaude (Residencias Sabaudas), a los Sacri Monti (Sagrados Montes), muchos de los cuales han sido proclamados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, sin olvidar los numerosos palacios y plazas turinesas diseñados por destacados arquitectos. Pero también el siglo XIX ha dejado su huella, basta recordar que Turín vivió intensamente la influencia del art noveau y del liberty, estilos plasmados en las residencias burguesas, avenidas, plazas y en algunas partes de la ciudad. Será en esa época en la que se construirá el edificio-símbolo de la ciudad: la Mole, inaugurada en 1889 y creada - al igual que otras muchas construcciones turinesas - por el ingenioso Alessandro Antonelli.

En la capital

Hay mucho por ver y recorrer en Piamonte, pero al menos hay que dar una pincelada sobre su capital, Turín, conocida por su pasado industrial, por su fábrica Fiat, su equipo de fútbol y la Sábana Santa. Pero gracias a los Juegos Olímpicos y a la voluntad de los turineses de ofrecer lo mejor de sí mismos, la ciudad se ha modernizado convirtiéndose en una interesante propuesta hacia el arte y la cultura donde además se puede disfrutar de uno de los mayores eventos gastronómicos, su maravillosa EatItaly --una antigua fábrica reconvertida en la mayor tienda gastronómica de Europa-. Cafés, locales de copas, arquitectura de vanguardia y pequeños rincones con encanto al más puro estilo piamontés completan la propuesta.

Para sumergirse en el alma de la ciudad lo primero es respetar las tradiciones y comenzar degustando un bicerin, un chocolate caliente con café y nata que sirven en Al Bicerin, una antigua confitería con un encanto especial situada en la piazza de la Consolata frente a la bonita iglesia del mismo nombre. Desde aquí se puede abordar la concurrida Via Garibaldi hasta la Piazza Castello, un gran cuadrilátero barroco creado con el fin de establecer la sede del poder dinástico de los Saboya. Destacan las edificaciones la gran construcción del Palacio Madama, en parte medieval y en parte barroco, construido en el s.XIII en el lugar de una antigua puerta romana y que en el XVII adoptó este nombre por ser la residencia de María Cristina, viuda de Amadeo I. La rica fachada barroca fue añadida por Juvarra entre 1718 y 1721, así como la escalera interior. Se cuenta que una de las razones para las reformas del palacio que tuvieron lugar en el siglo XVIII fue acomodar las proporciones de las estancias y sobre todo de la escalera a las grandes faldas que portaban las mujeres de la época.

Actualmente se pueden visitar las dependencias de la madama así como la interesante pinacoteca. Otro de los símbolos de la ciudad, quizás el más conocido, es la silueta de hierro y aluminio de la Mole Antonelliana que se alza muy cerca de la Via Po. Esta torre de 167 metros de altura se divisa desde toda la ciudad --destaca la bella imagen desde el palazzo Madama-- y es un singular observatorio desde el que contemplar Turín. Un elegante y futurista ascensor se eleva por encima de los tejados piamonteses hasta una terraza donde el panorama es de lo más romántico. Los puentes que se tienden sobre el Po parecen acariciar suavemente las orillas entre verdes parques. De noche el panorama se vuelve más entrañable. La Mole además alberga el Museo Nazionale del Cinema, único en el país.

Los cafés y el aperitivo (aquí nació Martini) son dos de las costumbres más arraigadas en la población junto con el chocolate. La hora sagrada del cóctel junto con un bufé de tapas es la cita obligada en los cafés más populares como el Mulassano, una joya del art nouveau, el Café Torino, uno de los más elegantes de la ciudad con sus arañas de cristal y los frescos de sus paredes, o el Café San Carlo, que ha sido el lugar donde se citaban los nacionalistas del Resorgimento. Los entendidos de café son habituales de San Tomaso 10 donde degustar café Lavazza en alguna de sus variedades más sorprendentes como un capuchino a la naranja o un espresso al tiramisú.

Para completar el recorrido histórico por Turín, donde existen más de ciento treinta museos, aún faltan al menos tres visitas, una es al Museo Egizio, el más importante tras el de El Cairo, fundado en 1824 por Carlo Felice, quien adquirió la colección del arqueólogo Drovetti, y se enriqueció con los hallazgos de Ernesto Schiaparelli, hoy alberga una colección de unas treinta mil piezas; otra es la Sábana Santa que, a pesar de sus polémicos orígenes, es un punto de referencia para muchos y un lugar curioso para otros. El lienzo está en la Museo de la Sindone, en la Via San Doménico. Finalmente, el arte moderno también tiene cabida en la ciudad y prueba de ello son las importantes colecciones que encontramos en la Pinacoteca Giovanni e MarellaAgnelli --de un diseño arquitectónico espectacular--, con un preciado muestrario de obras de Matisse y el impresionante Nu couché de Modigliani, además de las de Picasso, Klee o Warhol que se encuentran en la Galería Cívica d´arte moderna e contemporánea, junto con las obras de relevantes artistas piamonteses.
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